Autora: Silvia Vidal, Psicóloga Clínica y Neuropsicóloga en Clínica Fisiofert.
En muchas ocasiones confundimos amor con necesidad. Sin darnos cuenta, podemos entrar en relaciones donde nuestro bienestar emocional depende casi por completo de la otra persona. La dependencia emocional suele manifestarse a través del miedo a la soledad, la inseguridad constante, la dificultad para poner límites o la necesidad de aprobación, y con el tiempo puede afectar seriamente a la autoestima.
Construir vínculos sanos no significa dejar de necesitar a los demás, sino aprender a relacionarnos desde la libertad, el respeto y el equilibrio. Implica poder elegir estar con alguien, no sentir que no podemos vivir sin esa persona.

Una primera recomendación práctica es observar desde dónde nacen tus decisiones: ¿desde el deseo y el cuidado mutuo o desde el miedo a perder? Este ejercicio de conciencia puede ser un primer paso importante hacia el cambio.
En terapia trabajamos para fortalecer el autoconcepto, desarrollar seguridad personal, aprender a poner límites y fomentar una autonomía emocional que permita disfrutar de relaciones más satisfactorias.
Si te sientes identificado/a con estas situaciones, pedir ayuda profesional es un acto de autocuidado. Estaremos encantados de acompañarte en este proceso.
Referencia:
Riso, W. (2014). Amar o depender: cómo superar el apego afectivo y hacer del amor una experiencia plena. Editorial Planeta.

